domingo, 24 de mayo de 2009

¿UNA ARRASTRADITA?

ORA SI QUE ESTABAMOS MEJOR CUANDO ESTABAMOS PEOR.

El primer párrafo del artículo 16 Constitucional, que establece la garantía de legalidad o de seguridad jurídica y personal, expresamente dice: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.”
Lo anterior quiere decir muy simplemente que para que una AUTORIDAD, pueda llevarse un automóvil encaramado en una grúa, debe antes que nada tener competencia para hacerlo, esto es, que haya una ley que le faculte precisamente a eso; que esa ley no sea inconstitucional, que dirija un mandamiento escrito precisamente a la persona a la que se le pretenda aplicar la medida o disposición, que esté fundado y motivado ese mandamiento, lo que significa que tenga apoyo en la ley y haya razones y motivos para su imposición al ciudadano exactamente determinado y que se sustente en un procedimiento perfectamente desarrollado que además permita la defensa de los derechos del ciudadano al que se le aplica la medida.
Me refiero al hecho (que no derecho), de que una andanada de grúas andan por toda la ciudad de Xalapa levantando automóviles así nomás por sus purititos tingüinpines, de manera atrabiliaria llevando los autos a un corralón, que según se dice está por la Central de Abastos, y cobrando el arrastre, y lo que se les antoja para devolverlos.
Si esto, está ordenado por la autoridad municipal, hay que decirle muy claramente que está violando los derechos humanos y las garantías individuales de la manera mas ilegítima y procaz, que el día que se encuentre con alguien que tenga los aguacates en su lugar, le van a sacar al Cabildo hasta los sesos (si es que tienen alguno), además de la responsabilidad oficial en que están incurriendo, sin contar los daños y perjuicios que le cause al ciudadano. Xalapa no es un botín para Alí Baba. ¿O si?
Ahora, en el supuesto que no sea una disposición de Transito Municipal, sino una concesión a una empresa particular creada ex profeso para levantar los automóviles, peor aún, por que entonces lo que están cometiendo varios delitos, Robo en primer lugar por apoderarse de un bien mueble sin consentimiento de su propietario, Extorsión por que se obliga al propietario a dar dinero para recuperar su coche, procurándose un lucro indebido, y por ahí se le podrían abonar otras conductas bastante turbias a este asunto.
¿De quien ha sido la brillante idea de flagelar a los ciudadanos? Especialmente para hacer un negocio que solamente va a dar ganancias a los dueños de la empresa de arrastre.
Si invirtieron en grúas, por que no invertir en camiones de limpia pública incluso hasta llegar a la concesión de ese servicio.
¿Es necesario agremiarse para crear una oposición a las arbitrariedades de la yunta-miento y de la mala cabeza de los legisladores que aprobaron la concesión?
Los malos gobernantes, son como los parientes lejanos, siempre nos dan alegría, si no cuando llegan, cuando se van.
La única desgracia es que siguiendo el principio de la relajación del poder, de seguro el que siga habrá de ser peor.
Esta demostrado que el maridaje entre el poder y la ambición, no llevan a nada bueno.
Pero creo que no hay de otros.

domingo, 17 de mayo de 2009

ENTRE PARANOICOS TE VEAS

MEGALOMANÍA.

La enciclopedia la define así: “Megalomanía (del griego μεγαλομανία) es un estado psicopatológico caracterizado por delirios de riqueza, poder, u omnipotencia -a menudo el término se asocia a delirios de grandeza y una obsesión compulsiva por tener el control de todo, incluyendo emociones, relaciones de pareja, familia, trabajo y entretenimiento-. La palabra deriva de manía significando locura y de megalo significando una obsesión de grandiosidad y extravagancia, síntoma común de la megalomanía. A veces es un síntoma de desórdenes maníacos o paranoides, depresiones múltiples, grandes complejos de inferioridad que conllevan a desórdenes paranoides, en donde el sujeto aquejado de esta perturbación, tiende a ver situaciones que no existen o a imaginarlas de una forma que sólo él termina creyéndolas y las puede emplear para manipular sentimientos y situaciones de cualquier tipo. Es un mal estudiado por los especialistas desde tiempos muy remotos. Los ejemplos más comunes son de emperadores, monarcas y dictadores”.
La Paranoia, más específicamente, puede referirse a un tipo de sensaciones incontrolables de ser el elegido para una alta misión, como la de salvar al mundo o a la patria. El significado del término ha cambiado con el tiempo. El diagnóstico moderno más adecuado para la paranoia es el de trastorno delirante.
Si atendemos estos síntomas descritos en la definición anterior y tratamos de ponerle ojos, dientes y orejas; nos vamos a encontrar muchos rostros conocidos especialmente en los últimos sexenios de nuestro devenir político.
Así como afirma el proverbio que es una biblia chiquita, que “De músico poeta y loco, todos tenemos un poco”, las conclusiones de los siquiatras mas connotados llevan a la afirmación de que la personalidad del político, es necesariamente paranoide. O sea, que tiene más de loco que de poeta y músico.
En ese catálogo de iluminados podemos acomodar a Nabucodonosor en Babilonia, a Ramses II en Egipto, Alejandro Magno de Macedonia, a todos los papas del Vaticano, desde Pedro (¿) hasta Benedicto XVI, a Napoleón, a Moctezuma, a Benito (Mussolini), a Don Porfirio, a Madero, y de plano le brincamos hasta Cedillo que no se dio cuenta de que fue presidente aunque si recuerda haber sido bolero, (complejo paranoico de inferioridad), a Carlitos Salinas y sus hermanos cómodos, a Fox, mas tocado que un violín de velorio, y desde luego a nuestro salvador en turno, que logró el exterminio el H1N1, conjuntamente con el turismo, la economía, y al fin logró la perfecta distribución de la pobreza.
Pero todas estas reflexiones, me asaltan en despoblado, por la correspondencia epistolar que han dado en iniciar Don Miguel de la Madrid Hurtado (de razón) y Carlos Salinas, (Con toda intención le parto el apellido materno por que no lo se escribir); impulsados por una entrevista realizada por Carmen Aristegui para la empresa noticiosa MVS.
No puede dejarse de mencionar que unos días antes, la aparición del libro de Carlos Ahumada, que también describe el perfil paranoide de Don Carlos, cuando afirma que daba órdenes, aunque amablemente a Diego de Ceballos, para lograr el desprestigio y exterminio de López Obrador, quien tampoco canta mal las rancheras en asuntos de perfil paranoide.
La retractación de Don Miguel de la Madrid Hurtado, quien afirma que lo agarraron en su minuto de obnubilación, tampoco es de creerse; aquí hay mas gatos encerrados que pelos tiene Salinas.
Y a como está desarrollándose esta lucha preelectoral, podemos llegar a concluir que “Ora si que estábamos mejor cuando estábamos peor.”
Como que de pronto me están dando ganas de cambiar de planeta.