lunes, 6 de diciembre de 2010

CHIQUILIWIS.

Está presente un fenómeno mundial, resultado de la globalización del pensamiento, pero apoyado en la mismísima naturaleza humana, especialmente en la imperiosa necesidad de información.
Así como el sol nos orienta y las estrellas establecen referencias físicas de nuestra posición, de la misma manera el chisme, nos ubica en ese contexto social en el que vivimos, medramos o deambulamos. Sin el conocimiento del entorno no seriamos nada.
La información doméstica se limita a los sucesos cotidianos como: ¿Qué vamos a comer?, ¿Cómo te amaneció?, ¿Qué quieres desayunar?, ¿Por qué roncaste toda la noche?.
La información aprendida permite que nadie salga por la pared sino necesariamente por la puerta que siempre ha estado ahí. Pero si vamos a casa ajena, se impone la información de donde está el retrete o que carambas nos van a dar de comer que no haga daño y nos saque ronchas.
La necesidad de saber es fundamental para el despliegue de la vida social.
Obedeciendo a esa necesidad, todo lo que antes era chisme, noticia, corrillo, conseja, cuento, patraña, leyenda, fábula, hablilla, tradición, jácara, paparrucha, comunicación o como se le quiera llamar a esa facultad oral o escrita de darle gusto a la lengua e imaginación, ha tomado un giro cibernético y universal.
Wikileaks se puede traducir ahora como filtraciones o fugas, que define a una organización de los medios de información internacional que publica a través de la red (web) información anónima, preservando la fuente que los origina y aparentemente sin ánimo de lucro.
La organización ofrece develar comportamientos no éticos realizados por los gobiernos, religiones y empresas de todo el mundo, incluyendo videos y documentos.
Funciona desde el año 2007, pero lo más relevante del año que está por terminar, se refiere a videos de homicidio de periodistas en Bagdad, la guerra de Afganistán, Irak, por cuanto hace a las malas acciones de los Estados Unidos de Norte América.
En México lo mas novedoso se reseña con el “Dramático fracaso” de Felipe Calderón para unificar a América Latina, en la última cumbre celebrada en Cancún recientemente.
También goza lo suyo la guerra casi perdida contra el narco y que tiene a todos los mexicanos jesuseándose; particularmente cuando los altos jefes de la SEDENA, hablaron de las entidades o “Estados de excepción”, en los que resultaría conveniente aplicar el artículo 29 constitucional, que implica la suspensión de garantías individuales, lo cual sería gravísimo, pero creíble en la obnubilada mente de los actuales jerarcas del poder.
Esto tiene mas cola que un papalote, puede estarse en la antesala de un golpe de estado o hasta en un autogol; con tal de asegurar la permanencia del partido en el poder con todos los privilegios que van de la mano para la Iglesia y las mafias comerciales que están creciendo como hongos de temporada.
El chisme institucional no es nuevo, empezó con la indiscreción de la serpiente, siguió con la confesión auricular, se perpetuó con la prensa periódica y ahora invade el ciberespacio planetario.
Solo requiere del establecimiento de conductas aviesas, prohibidas con etiquetas de pecado o delito para convertirlas en mercancía digna de espanto, arrepentimiento y perdón. El negocio es para quien está detrás del dedo que señala y que perdona.
Estamos viviendo una guerra de mafias.
Eso que en inglés se llama Wikileaks, para facilitar nuestros chismes domésticos bien podemos cambiarle el nombre y castellanizarlo como Chiquiliwis, que para el caso es lo mismo pero de petatiux.
Y en ese tono nos vamos.

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